Todos van a un sitio

Ya han pasado algunos días (14 años, en concreto: esto es un refrito), pero me lo apunté y por eso lo recuerdo. Íbamos por el autovía y nos cruzábamos con muchos coches, constantemente. 
De pronto, uno de los que venía conmigo, un jovenzuelo de 18 años recién cumplidos, dejó salir de su boca algo muy parecido a lo siguiente: 
"Mola. Todos los coches van a alguna parte". 
El asombro ante aquella obviedad dio paso a la segunda frase marmórea: 
"Pues eso, que cada uno va a un sitio concreto y no solo en general". 
Ya da que pensar la manera en que un coche puede ser metáfora de un hombre, de cada hombre. 
Y más todavía el hecho de que un joven del s.XXI pueda darse cuenta. 
Esperanzador, cuando menos.

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