Toco el piano con el corazón



Lang Lang
: pianista famosísimo y mediático hoy día. A los 5 hizo su primera aparición en público. No sabemos qué tal. No lo sé yo, por lo menos.
Sostiene lo siguiente:
"no es cierto que los asiáticos toquen con mucha técnica y poca pasión; el problema es que no entienden la cultura musical que interpretan. Tienen que conocer, oír y aprender lo máximo posible. Yo tampoco sabía cómo gestionar las emociones cuando toqué Mozart por primera vez".
Muy bonito, pero parcial. Y engañoso. 
Vamos a decir algo más: tocan con mucha técnica. Y algunos sin pasión. Otros, con pasión. Pero con mucha técnica. Y es un gran reduccionismo obviarlo o darlo por descontado. Por eso lo digo dos veces. 
Si uno toca más de cinco horas cada día, al final toca muy bien. Pero que mucho. 
Leí en una clase de música la siguiente y archiconocida frase de Pablo Sarasate, el clásico virtuoso del violín: 
"Después de tocar ocho horas diarias durante treinta años me llaman genio".
Nadie aguanta tanto sin conseguir mucho
Resumen: la pasión y el corazón ayudan, pero solas no funcionan. Me encantaría ver tocar a Lang Lang con pasión y sin técnica. Daría una pena considerable. Sencillamente, porque no es posible. 
Que no nos vendan esa moto, que es muy vieja, y no arranca.

Sé que Lang Lang sabe esto, pero muchos jovenzuelos, no. Tal vez él haya aprendido sin horas, o con horas sin esfuerzo. No suele suceder. Por eso, no es buena cosa engañarles así. Se trata de poner todas las cartas sobre el tapete. No solamente la de que "la pasión que es un motor (no "el" motor) del trabajo

Añado un waltz de Chopin interpretado por él, para disfrute del público lector:



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